Lhasa Apso

Datos rápidos

  • Peso: 12 - 18 libras (5,44 - 8,16 kg)
  • Altura: 9 - 11 pulgadas (22,86 - 27,94 cm)

El aspecto de un Lhasa Apso

El Lhasa Apso tiene una estructura pequeña y robusta cubierta por un pelaje largo y denso que puede ser de color marrón claro, crema, pizarra, marrón, negro y blanco. Su cabeza, cubierta de pelo largo, tiene un hocico cuadrado, nariz negra, bigote y barba, orejas colgantes y -cuando se pueden ver- ojos oscuros de tamaño medio. Su cola emplumada se enrosca sobre la espalda. En general, el Lhasa Apso tiene un aspecto alegre pero decidido.

Características

  • Vivaz
  • Seguro de sí mismo
  • Inteligente
  • Elegant
  • Protector
Otras razas:  Cotón de Tuléar

Compañero humano ideal

  • Jubilados
  • Vivienda de la ciudad
  • Patatas de bolsa
  • Familias con hijos mayores

Cómo es la convivencia con ellos

El Lhasa Apso no es el típico perro faldero. Vivaz, amigable y extrovertido en el hogar, también es audaz y lleno de actitud valiente. Estos encantadores y elegantes caninos se creen el protector del hogar, y se toman ese trabajo muy en serio. El Lhasa Apso desarrolla vínculos estrechos con su dueño y puede parecer desconfiado con los extraños, pero tiene un excelente sentido de la moderación y del juicio.

El Lhasa Apso tiene un carácter muy fuerte. Cuando se entrena, es importante tratar de mantener la autoridad. No responden al adiestramiento duro, pero sí respetan a un líder firme y positivo. Tendrás que ganarte el respeto de un Lhasa Apso, pero una vez que lo hagas tendrás un amigo para toda la vida.

Otras razas:  Pekinés

Cosas que debe saber

Aunque es un perro ideal para los apartamentos, el Lhasa Apso necesita ejercicio diario para mantener su actitud optimista. El aire fresco y los paseos también lo mantendrán sano. Si puede dejar que el Lhasa Apso juegue en una zona abierta y protegida, hágalo. También es un viajero robusto y bien educado.

El Lhasa Apso puede vivir hasta 18 años. Los problemas de salud más comunes son la displasia de cadera, los problemas renales, las enfermedades respiratorias y los trastornos de la piel. El aseo es bastante fácil, pero debe prestarse más atención cuando el pelo es largo. Un cepillado diario y un baño ocasional mantendrán su buen aspecto. Recuerde también revisar las orejas del Lhasa Apso en busca de signos de infección.

Otras razas:  Boloñés

Historia

Conocido en su país de origen como el "perro centinela del león ladrador", el Lhasa Apso se utilizaba para vigilar los palacios y templos tibetanos. El deber de este audaz y despierto canino era vigilar el interior del edificio, mientras que su macizo e imponente compañero (el mastín tibetano) se encargaba de vigilar el exterior. A principios de la década de 1930, el Dalai Lama ayudó a introducir el Lhasa Apso en América y otras partes del mundo.

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